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“lo que existe ya no nos sirve y lo nuevo no existe, está en construcción” A. Gramsci

Trabajos en el 29

Edición del Sábado 12 de enero de 2008
Edición impresa | Área Metropolitana   

Vecinos y entidades

Aúnan esfuerzos para mejorar el barrio 29 de Abril III

La terminación del CIC, la recolección de basura, la mejora del alumbrado público, la escrituración de los terrenos y la creación de una plaza son algunos temas que preocupan y ocupan a vecinos y entidades sociales.

En 29 de Abril III, faltan obras y servicios públicos que garanticen mejores condiciones de vida a las 150 familias que fueron relocalizadas en ese sector del norte de la ciudad luego de la inundación de 2003.

Un nutrido grupo de vecinos, representantes de la Granja Agroecológica La Verdecita e integrantes de IRU (Agrupación independiente de estudiantes y egresados de la Facultad de Arquitectura) que trabajan en el barrio, se reunieron en la intersección de callejón Roca y República de Siria para dar a conocer las necesidades de ese sector de la ciudad y las acciones que están realizando para mejorar el hábitat de la gente.

Solicitan que se arreglen las calles, fundamentalmente los accesos al barrio, para permitir el ingreso de ambulancias en caso de emergencia; reclaman arbolado y alumbrado público, tendido eléctrico que “resguarde la vida de los habitantes” y espacios de esparcimiento.

Las condiciones de saneamiento del barrio constituyen una de las preocupaciones más urgentes de la comunidad. “La basura es un problema porque es un foco infeccioso. Hay un contenedor grande donde arrojan los residuos todas las familias y el camión recolector pasa una vez por semana, cada 15 días o una vez por mes”, sostuvo Carolina Pérez, de La Verdecita.

La basura se acumula y las bolsas terminan rotas por perros y desparramadas en la vida pública. A este panorama se le suma el hecho de que el pasto de los terrenos públicos están “más altos que las personas” y “se sabe que ambientalmente no es favorable porque en el barrio murió un nene de hantavirus”.

El entubamiento del zanjón ubicado sobre Callejón Roca constituye para entidades y vecinos “un foco infeccioso” y peligroso, especialmente, para los niños. “Es un zanjón que tiene como tres metros de profundidad, que a veces se llena con las lluvias. Los nenes pescan y juegan allí y ya se cayeron varios chicos porque vienen de la escuela en bicicleta”, argumentó Pérez.

Viviendas y recreación

En el barrio, hay una canchita en donde los chicos juegan a la pelota. Pero no tienen plazas ni espacios de reunión y esparcimiento, esenciales en una barriada de familias numerosas que habitan en “casas de plásticos” o “módulos de emergencia que son usados como viviendas permanentes”.

El Centro Integrador Comunitario debió haberse terminado en 2006 pero aún le faltan las ventanas, el piso y hasta un sector del techo. Las promesas de la gestión municipal que dejó el cargo en diciembre pasado fueron numerosas pero el lugar nunca pudo ser inaugurado.

Cuando se termine, tendrá consultorios médicos, guardería y un salón de usos múltiples que las entidades y vecinos consideran esencial para relacionarse y realizar actividades.

En materia habitacional, reclaman la ampliación de las viviendas “prometida por el Estado hace muchísimo tiempo” dado que son “módulos de emergencia usados como viviendas permanentes”.

“Éste fue un barrio de emergencia creado por el Estado y ahora está olvidado. No tienen nada de atención y la gente hace un montón de años que está viviendo y no tiene ningún papel del lugar”, agregó Pérez, quien comentó que los vecinos se organizaron y junto con las entidades trabajan para mejorar el lugar.

Trabajos en comisión
La Granja Agroecológica La Verdecita, el IRU y el Centro de Políticas Sociales y de Género -Cepsgen- pusieron en marcha el proyecto “Construyendo el Hábitat entre todos y todas”, que es subvencionado por el gobierno de las Islas Baleares y el Centro Balear de Santa Fe.

Comenzó a implementarse en diciembre del año pasado y apunta a trabajar con los vecinos sobre las necesidades más urgentes de la barriada. Ya se realizaron varias asambleas para definir prioridades y necesidades y se conformaron las comisiones de basura, agua y plazas para gestionar y lograr mejoras en esas áreas.

“Hace tres o cuatro meses que llegó al barrio el agua potable pero tiene muy poca presión. Sólo dos familias tienen tanques, que aumentan la presión, porque los compraron ellos. Nosotros lo que tratamos de hacer es conseguir un buen precio para que todos puedan tenerlos”, ejemplificó Pérez.

Con respecto a la basura, la Comisión logró que la Municipalidad se comprometiera a “darnos 7 contenedores más pequeños para colocar en esquinas estratégicas y que los recolectores pasaran de lunes a sábados luego de que se instalaran”, dijo la mujer, quien informó que la Comisión entregará un plano a cada familia para informar en qué lugar deberán tirar la basura.

El grupo que se ocupará de la plaza gestionará los juegos, hará cestos y evaluará la propuesta de los chicos del barrio de pintar una rayuela y un Ta-Te-Ti gigante en un espacio de hormigón.

Por último, Melisa Elizalde, de IRU, sostuvo que la idea general del proyecto es “trabajar con los vecinos, juntarnos en Asamblea e ir viendo cuáles son las necesidades, cuáles se pueden lograr con los recursos que tenemos y qué cosas se puede gestionar al Estado colectivamente para tener más fuerza”, dijo tras aclarar que se observa una buena predisposición de la actual gestión municipal, que empezó a realizar el desmalezamiento en un sector del barrio.
 
Fuente: ElLitoral.com

Archivado bajo:Artículos, arquitectura, conflictos y resistencias, diseño, hábitat popular, política, ponencias y documentos públicos, popular, socialismo, universidad

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